¡Agregame a favoritos, cada día algo nuevo! Crónicas de una piel: Carta de amor que nunca leíste

domingo, 12 de agosto de 2007

Carta de amor que nunca leíste



Talvez hace cinco meses, formalmente más, lo nuestro se acabó. Con el paso del tiempo uno creería que es capaz de olvidarlo todo, sobretodo después de tanto daño hecho y errores cometidos, pero lo cierto es que no, que pasa el tiempo pero no cesan las miradas, los recuerdos y el nudo en la garganta cuando debo hablar de ti. Pese a todo lo que uno puede decir del amor, solo sé algo, te amo. Quizás el paso del tiempo ha logrado congelarme, es decir, tan solo basta un poco de mi orgullo mezclado con el frío que siento en tu ausencia para cristalizar poco a poco mi piel, mas no mi corazón. Ya no me importa lo que pase en el mundo, me da lo mismo lo que ocurra, que haya guerras, que gente muera de hambre, probablemente soy una mierda de persona, pero quien quisiera vivir en un mundo sin ti, si cuando fui mejor persona fue cuando estuve a tu lado. No sé nada de amor, sólo sé que te perdí y que tú me diste por perdido, que creí que te olvidé y por eso besé a otros labios. Continúo con mi vida, sigo con las mismas mañas y hago las mismas estupideces, sólo que ya nadie las celebra. Lo cómico es que ésta carta que escribo es una más entre muchas, y nunca la leerás, así que no sé porque lo hago. Te extraño, una vez por mes se me viene esto a la mente. Recuerdo que un día prometí que una parte de mí siempre amaría una parte de ti y viceversa, pero creo que tú lo has olvidado. Olvide que me olvidaste y que duele el recordarte, pero que más da, esto es todo lo que he tenido durante mi vida, un puñado de ilusiones y un lápiz, con eso he aprendido a vivir y a respirar.

Inclusive cuando estoy ebrio hablo de ti, y cuando hablo de ti m dan ganas de estar ebrio, y a veces quiero llamarte, pero creo que nunca he estado lo suficientemente ebrio como para hacerlo.

Todo terminó pésimo, de la peor manera, con llanto, mentiras y por teléfono, a lo lejos me decías, de un día para otro, que ya no me amabas, que esto ya no podía seguir, y que había otro que, si lo pensabas racionalmente, era más valioso. Lo recuerdo y me da nausea el ver como llegamos a eso, sé que los errores los cometí yo, yo decidí terminar e intentarlo con otra primero, yo acabe todo, yo arruine a la persona que amaba, sólo por mi afán de aventurero, sólo porque creía que todo era demasiado rutinario, y no comprendí que de mi dependía que lo nuestro no fuera rutinario, y que era realmente mágico, algo así -eso que significábamos los dos juntos- nunca debió haber terminado. Intento recordar tu mirada, tus labios, tu cuerpo, pero no puedo, y no sé si es por miedo al dolor o si es simplemente porque no supe aprovechar el tiempo realmente contigo, talvez no te miré lo suficiente, no miré lo hermosa que eras, ni esa sonrisa mágica, ni tus labios húmedos, ni tu mejilla suave. Aprendí, y lamentablemente lo aprendí a costas de nuestra relación, lo que realmente vale una mujer como tú. Solo quisiera decirte una última cosa, por que sé que muchos hombres intentarán tenerte, eres una caja llena de cosas por descubrir, y ya sé que perdí la oportunidad de ser yo quien conociera tu pequeño mundo, y Dios sabe que eso me duele, pero por eso mismo, sólo te quiero decir una cosa, algo que me enseñaste tú, sin darte cuenta, y es que no se debe estar con quien te ame porque te encuentre bella, sino que se debe estar con aquel que por el amor que siente hacia ti te haga bella, y ese, por más tiempo del que crees, fui yo, si es que aun no lo soy. Te necesito porque te amo, no te amo porque te necesite, simplemente entiéndelo. Eras todo lo que yo no era, y luego te conocí, y conocí aquello que me complementaba, y luego lo perdí, y una vez que lo encuentras, no te resignas simplemente a perderlo, tienes esperanza de que la vida es lo suficientemente justa como para devolvértelo, porque después de todo, de eso se trata el amor, ¿no?, de gastarte tu vida entera buscando tu complemento, y yo lo encontré, y ahora lo perdí, y ahora no sé en que gastar el resto de mi vida si no es haciéndote estas cartas y poemas malos que nunca llegaran a tus oídos. Adiós. Sapiere en tus labios.


1 comentario:

Anónimo dijo...

mmmm..... interesantes escrituras wenos textos ta bn q baiga bn en todo v incint
se despide este loco amigo
E.Cais.

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